fbpx
Helicobacter pylori bacteria

Helicobacter pylori

El Helicobacter pylori (HP) es una bacteria capaz de sobrevivir a la acidez gástrica. La infección por HP produce una respuesta inflamatoria en la mucosa gástrica en forma de gastritis crónica.

Se trata de una bacteria gramnegativa de forma espiral, de 3,5 mm de longitud y 0,5 mm de grosor y dotada de flagelos unipolares.

Fue cultivado por primera vez en 1983 por Robin Warren y Barry Marshall a partir de biopsias gástricas de pacientes con gastritis crónica. Por este hallazgo les fue concedido el premio Nobel de Medicina en el año 2005.

Epidemiología

El HP es uno de los patógenos humanos más prevalentes y afecta aproximadamente al 60% de la población mundial. En los países en desarrollo su prevalencia es superior al 80%. En los países del sur de Europa, entre ellos España, las tasas de infección varían entre el 40-60 %. Por otro lado, la prevalencia de la infección es mayor en poblaciones de nivel socioeconómico bajo y con peores condiciones sanitarias.

La infección se adquiere habitualmente en la infancia. En países desarrollados la infección aguda en adultos es muy infrecuente. La curación espontánea es también infrecuente y la infección generalmente persiste de por vida.

A pesar de esta reacción inflamatoria, sólo un 10-­25 % de los individuos infectados desarrollan complicaciones. La más frecuente es la úlcera péptica duodenal o gástrica. Ade­más, es el factor etiológico más importante del adenocarcinoma y el linfoma MALT (mucosal associated lymphoid tissue) gástricos.

Sintomatología

Esta bacteria posee mecanismos que le permiten no solamente sobrevivir al ácido gástrico, sino también proliferar en dicho medio y causar enfermedad gastroduodenal. La infección induce una lesión celular que aumenta la permeabilidad de la mucosa al ácido y desencadena una potente reacción inflamatoria local.

A veces los síntomas no son tan intensos y solo se manifiesta como molestias gástricas y malas digestiones, lo que se conoce como dispepsia funcional, que mejora en numerosas ocasiones tratando la infección por esta bacteria.

Síntomas comunes:

  • Dolor abdominal o dolor gástrico.
  • Reflujo gastroesofágico.
  • Inflamación abdominal.
  • Distensión abdominal.
  • Saciedad precoz.
  • Pesadez después de comer.
  • Cansancio.
  • Náuseas y/o vómitos.
  • Anemia.
  • Pérdida de peso

Diagnóstico

Existen diferentes pruebas para poder diagnosticar la presencia de la infección por HP. Hay que tener en cuenta que la capacidad para detectar la presencia del HP se ve afectada en cualquiera de los test por el uso de los inhibidores de la bomba de protones, es decir, el omeprazol y derivados. Por ello deben suspenderse 14 días antes de realizar el test. Lo mismo ocurre con los antibióticos, si bien estos deben suspenderse al menos 4 semanas antes del test.

Métodos no invasivos:

  • Test del aliento con urea marcada con carbono 13. Esta prueba consiste en tomar una pastilla de urea que está “marcada” con C13. En presencia del HP, este descompone la pastilla de urea liberando el C13 que pasa a la sangre y de aquí a los pulmones, expulsándose con el aliento. Esto permite analizar el aire expulsado e identificar las moléculas de C13 en un aparato, considerando que el test es positivo al detectar determinada cantidad de C13.
  • Determinación del antígeno de Helicobacter pylori en heces. Consiste en buscar en las heces del paciente la presencia del antígeno del HP.
  • Test serológico. Consiste en la determinación en sangre de la presencia de anticuerpos frente al HP. Su fiabilidad depende mucho del método comercial que se utilice, y además necesita ser validado en la población que se va a utilizar.

Métodos invasivos:

  • Endoscopia digestiva alta. En muchas ocasiones es necesario realizar una gastroscopia para poder examinar directamente el estómago por dentro. En estas circunstancias es posible determinar la presencia del HP tomando una pequeña muestra del tejido gástrico y realizando un test de ureasa, que es un test parecido al del aliento, en el que se pone en contacto la muestra de tejido con un medio que contiene urea marcada.

Tratamiento

Dada la magnitud de la patología asociada a este germen, se han organizado a lo largo de los últimos años, reuniones de expertos a nivel nacional e internacional para abordar el problema, estableciendo unas recomendaciones de tratamiento que se plasman en diferentes guías. En el caso de España, el último documento ha surgido de la IV Conferencia Española de Consenso sobre el tratamiento de la infección por Helicobacter pylori, publicado en 2016.

El tratamiento de la infección por HP requiere combinar varios fármacos para conseguir la erradicación de la bacteria. Se necesita prescripción por parte de un especialista del aparato digestivo. Y además, después del tratamiento hay que volver a realizar una prueba para comprobar su erradicación.

¿Cuál es el objetivo del tratamiento?

Evidentemente es resolver la infección por la bacteria, es decir, eliminarla en el 100% de los casos tratados. Pero esto es un objetivo que no siempre se consigue en la práctica diaria, debido al desarrollo de resistencia a los antibióticos por parte de la bacteria.

¿Por qué se usa omeprazol o derivados en el tratamiento del Helicobacter pylori?

El estómago tiene un pH ácido, en torno a 3-4 en los adultos. Conocemos que el Helicobacter pylori sobrevive en un ambiente ácido entre 4-8, siendo su pH ideal en torno a 6, ya que a ese nivel de acidez es cuando es capaz de replicarse (reproducirse y formar más bacterias).

Sabemos que los antibióticos son más eficaces en la fase en la que se está replicando la bacteria. Por este motivo usamos fármacos de la familia del omeprazol, ya que conseguimos que el pH del estómago suba, induciendo a la bacteria a cambiar y entrar en fase replicativa que es la más vulnerable frente a los antibióticos subiendo nuestras posibilidades de éxito para eliminarla.

¿Es recomendable asociar el uso de probióticos?

Están apareciendo datos que apoyan que el empleo de determinadas cepas de probióticos, como el Lactobacillus reuteri gastrus, ya que parecen mejorar las tasas de erradicación. No solo ayudan a aliviar las molestias secundarias a la alteración de la flora intestinal por la antibioterapia, si no que tienen un efecto directo sobre la cinética del Helicobacter pylori, aportando un efecto sinérgico junto a los antibióticos para aumentar los porcentajes de eliminación de la bacteria.

 Recomendaciones nutricionales

Se debe realizar una dieta de protección gástrica, baja en grasas, azúcares, harinas refinadas y alimentos ultraprocesados. Hay utilizar a su vez métodos de cocción sencillos (hervido, vapor), evitando que el alimento quede muy seco.

Se debe evitar el consumo de:

  • Bebidas excitantes y estimulantes; café, té, cacao.
  • Alcohol.
  • Bebidas azucaradas.
  • Bebidas ácidas.
  • Alimentos ácidos; limón, naranja, tomate, piña, etc.
  • Especias picantes.
  • Alimentos flatulentos; col, coliflor, coles de Bruselas, legumbres, etc.
  • Alimentos ricos en grasas y frituras.
  • Temperaturas extremas; alimentos muy fríos o muy calientes.
  • Alimentos ultraprocesados; bollería industrial, pizzas, platos precocinados, etc.
  • Comidas abundantes.

A su vez, se recomienda aumentar el consumo de ácidos grasos ω-3 y ω-6 por su posible efecto protector.

Recomendaciones de la Fundación Española del Aparato Digestivo (FEAD):

  • Evitar las comidas abundantes. Comer cantidades moderadas y varias veces al día, repartidas en 5-6 tomas (desayuno, media mañana, comida, merienda, cena y algo antes de acostarse).
  • Comer despacio, en un ambiente tranquilo y masticando bien.
  • Reposar sentados media hora después de las comidas principales.
  • Beber suficiente cantidad de agua, en pequeñas cantidades, fuera de las comidas, 30 o 60 minutos antes o después.
  • Evitar los zumos de naranja, tomate y las bebidas gaseosas.
  • Cocinar los alimentos de forma sencilla: hervidos, plancha, vapor, horno.

Además, se recomienda llevar un estilo de vida saludable, evitando el consumo de tabaco y realizar actividad física de forma regular.

No olvides consultar a un dietista-nutricionista especializado para recibir un asesoramiento adecuado.

Puedes encontrar más información en la web de la Asociación Española de Gastroenterología (AEG) o en la de la Fundación Española del Aparato Digestivo (FEAD).

Puedes encontrar artículos sobre otros temas interesantes en mi blog. También puedes encontrar recetas equilibradas para incorporar a tu menú semanal.

Si quieres recibir información y mis recetas, puedes suscribirte a mi newsletter rellenando el formulario:

[ninja_forms id=3]
img-3
Soy Alicia Molina,, dietista-nutricionista, doctora en biomedicina y especialista en nutrición para pacientes bariátricos.
HELADO DE CHOCOLATE

Helado de chocolate casero

Ahora puedes preparar un delicioso helado de chocolate casero con muy pocos ingredientes. ¡No puedes dejar de preparar esta receta!

SOPA ZANAHORIA WEB

Sopa de hinojo y zanahoria

La sopa de hinojo y zanahoria es un entrante ideal que no puede faltar en tu recetario. Es una sopa fresca y suave, ideal en cualquier época.

DIA MUNDIAL DE LA OBESIDAD

Día Mundial de la obesidad

El 4 de marzo es el día Mundial de la obesidad y para los sanitarios que trabajamos en este ámbito, es un día muy importante.